domingo, 4 de diciembre de 2011

Elche - Las Cabras - Peñya las Águilas

Este Sábado se presentaba mal para salir en bici, toda la noche del Viernes lloviendo y el amanecer también presagiaba lluvia. Me asome al balcón y dude si irme a la cama a vestirme para salir con el Grupo y dar una vuelta.
Lo cierto es que la bici pudo más, así que me puse en marcha y fui al punto de encuentro. Llegué a la hora habitual, las 8.00, no había nadie. Me acerque a la gasolinera a repasar las presiones de los neumáticos y retorné al punto de encuentro, seguia sin haber nadie, como eran las 8,15 me puse en camino. Lo cierto es que creia que no iría muy lejos porque la mañana estaba cerrada pero como de momento no llovia y estaba preparado pues me puese en marcha.
Destino planificado, La costera de de los Dragones.
Comencé subiendo hacía el Cementerio Nuevo, luego atravesé el tunel y me diregí a cruzar por las obras del AVE, comienzan las primeras gotas, la llovizna hacía del día algo especial, el suelo estaba embarrado pero la bici circulaba bien por estos caminos ya que están bastante duros por lo que se puede circular bien aunque este mojado.
Llego al embalse del Conseller y giro a la izquierda para coger la ruta de la antena de Crevillente, deja de llover. De momento todo marcha bien, voy a mi ritmo y la bici rueda sin problemas, comienzo a sentir los olores que esta etapa me prepara. Con la humedad del día y la llovizna  resaltan  mucho los olores de las hierbas aromáticas del monte, Romero, Tomilllo, los pinos carrascos de la zona, etc... y comienza a ser muy agradable el circular con la brisa del día, aunque siempre mirando de reojo al cielo porque parece que no abre.
Llego a la subida hormigonada que da a la garganga de Crevillente, me he encotrado a otros ciclistas que he ido dejando atrás pero por lo menos sientes que hay más locos de la bici y que no eres Tú solo.
Cruzo la Garganta y cojo el camino que está casi enfrente y comienza una sibida por la senda que conocemos como "los Caballos", aunque creo que también se conoce con otros nombres.
Esta pista está muy pero que muy chula, normalmente siempre la hacemos al revés, es decir la bajamos, pero en esta ocasión la estoy subiendo. Tiene varios kilómetros de subida, que sin tener rampas de gran dificultad si que es constante y te va castigando poco a poco, lo cierto es que la estoy subiendo a mi ritmo con tranquilidad y disfrutando del paisaje y de nuevo llueve, je je, esto se pone peor ahora la lluvia es algo más intensa, pero de momento sigo adelante.
La Vella al fondo
De nuevo me vienen los perfumes de la Sierra, no se si es porque voy solo o por el clima de hoy pero lo cierto es que es una gozada los olores que me vienen, normalmente no tengo estas sensaciones en la Sierra.
Me paro y me hago unas fotos, al fondo se aprecia la Vella, otra ruta que me encanta. Sigo adelante y comienzo a descender, la lluvia no cesa y aunque no es fuerte y no me afecta en la ruta puesto que la estoy disfrutando ya que no es habitual salir con llovizna y me parece que esta genial, empieza a darme algo de miedo que esto vaya a más.
Llego al cruce con las Cabras y como no para de llover, aunque ligeramente, miro al cielo y no lo veo claro.
Se impone la prudencia a las ganas de la Costera de los Dragones.
Cojo el desvio a las Cabras y aqui también siento los olores, pero estos no son perfumes precisamente.
Cuando llego al final de las Cabras recuerdo que Carlos S. nos llevó por una trialera que desciende hasta la carretera del Hondón y la cojo, está muy bien algo técnica en su último tramo pero con cuidado no tiene problemas.
Llego a carretera del Hondón y deja de llover, que rabia podía a ver seguido pero ahora ya es tarde.
Empiezo a descender hacía la antena de Crevillente y llego a la Garganta de nuevo, cojo el camino de vuelta por las cañas y aquí empiezo de nuevo a disfrutar de la bici, de repente la bici se frena, miro a un lado al otro pedaleo algo más fuerte, no sé si voy pinchado. Paro no veo nada y  de pronto miro el suelo y veo esta formidable tierra roja, arcilla, entonces caigo que me estoy clavando un poco en el terreno por lo que voy a tener que poner de mi parte si quiero ir ligero. Comienzo a rodar de nuevo y cuesta pero mola mucho la sensación, es como ir patinando con la bici, una rampita y la rueda de atrás patina un poco, una curva y derrapas, no sé lo me lo estoy pasando genial con estas sensaciones poco habituales.
LLego al Sifón, paso por lo toboganes, de nuevo en el embalse del Conseller y como era  ponto decido volverme por la Peñya de la Águilas y así alargo un poco la salida.
Cuando tomo la ruta, aquí si habia barro suelto de pasar los coches, las ruedas salpican un montón y me pongo como los gorrinos, parece que me he revolcado en el barro.

De barro hasta las trancas
Llego a casa y mi mujer me prohibe la entrada, pero esto es otra historia.......

Enlace al mapa: http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?&id=2265614

Recorrido de la Ruta